Cuando un proveedor afirma que su cable UTP es “100% cobre”, está diciendo algo técnicamente correcto… pero peligrosamente incompleto.
Esa frase se ha convertido en una etiqueta comercial que oculta los factores que realmente determinan el rendimiento, la estabilidad y la vida útil de una red.
En Casa del Cable, ayudamos a las empresas a entender qué están comprando realmente, para que sus decisiones de infraestructura no se conviertan en problemas operativos dentro de pocos años, sino en una inversión tecnológica sólida y preparada para el futuro.
El mito del “100% cobre”
Decir que un cable es “100% cobre” es como decir que un automóvil tiene “chasis de acero” sin especificar su diseño, procesos de fabricación o estándares de seguridad.
Esta denominación nació para diferenciarse de los cables CCA, pero hoy se utiliza como cortina de humo para ocultar aspectos críticos como:
- Pureza y calibre del conductor
- Geometría del trenzado de los pares
- Calidad del aislamiento
- Tolerancias de fabricación
Un cable económico puede cumplir las especificaciones mínimas, pero hacerlo al límite inferior de rendimiento.
La trampa de las certificaciones “PASS”
Una certificación que muestra “PASS” en verde no significa que el cable sea de alta calidad; solo indica que cumple el requisito mínimo bajo condiciones ideales, en ese momento específico.
Con el tiempo, factores como:
- Cambios térmicos
- Vibraciones
- Humedad
- Envejecimiento del material
provocan degradación acelerada. Un “PASS cómodo” puede transformarse en un “PASS ajustado” o incluso en un “FAIL” cuando se requiere migrar a mayores velocidades (10G, 25G).
Una red no se diseña para hoy, se diseña para 25 años
El estándar de la industria establece que una instalación de cableado estructurado debe tener una vida útil de 25 años.
Durante ese tiempo, las demandas tecnológicas evolucionarán drásticamente:
- WiFi 7 con backhaul cableado
- PoE++ de alta potencia
- Realidad extendida
- Aplicaciones aún no existentes
Un cable que hoy soporta 1 Gbps puede convertirse en el cuello de botella más costoso de tu operación mañana.
El verdadero costo de ahorrar en cableado
La diferencia entre un cable económico y uno de alta calidad suele ser de apenas 15–30% en costo inicial, pero esa diferencia se vuelve insignificante cuando se analiza una inversión a 25 años.
Los costos reales aparecen después:
- Diagnósticos constantes
- Fallas intermitentes
- Tiempos de inactividad
- Reemplazo prematuro de infraestructura
- Imposibilidad de migrar tecnológicamente
No se trata de comprar lo más caro, sino de comprar con criterio técnico y visión de largo plazo.
Casa del Cable: ingeniería que protege tu inversión
En Casa del Cable no vendemos solo cable; entregamos infraestructura confiable, documentación técnica completa y soporte de ingeniería para que tu red esté preparada para el presente y el futuro.
